Honduras sufrió ayer una serie de marchas violentas en carreteras de las ciudades más importantes, que dejaron decenas de lesionados, al menos, un herido de bala y el incendio de tres camiones, uno de ellos del Ejército, por un fraude electoral en los comicios presidenciales que alega la oposición.
En algunos de los bloqueos de carreteras, convertidas en hogueras con la quema de neumáticos, troncos de árboles y basura, se han registrado enfrentamientos entre policías que lanzan bombas lacrimógenas en un intento por despejar las vías y manifestantes que responden con piedras.
En San Pedro, norte, la segunda ciudad más importante del país y la de mayor movimiento comercial e industrial, dos camiones fueron incendiados, uno de ellos repartidor de una empresa de productos lácteos, mientras que en Tegucigalpa le prendieron fuego a uno del Ejercito.
Las protestas fueron convocadas el martes 12 por el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), cuyo coordinador general es el expresidente hondureño Manuel Zelaya, quien además ejerce las mismas funciones en la Alianza de Oposición contra la Dictadura, que ha denunciado el supuesto "fraude" en los comicios de noviembre.
El candidato presidencial de la Alianza de Oposición en las elecciones, Salvador Nasralla, asegura que desde el Tribunal Supremo Electoral (TSE) se ha fraguado el "fraude" contra él para beneficiar al candidato del gobernante Partido Nacional y presidente del país, Juan Orlando Hernández.
