Los líderes musulmanes pidieron ayer a la comunidad internacional que reconozca a Jerusalén Este como capital del Estado palestino, según se indica en la Declaración final de la cumbre extraordinaria de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI), celebrada en Estambul.
La posición de la OCI, así como la convocatoria de la cumbre extraordinaria, responde a la decisión tomada el día 6 por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y trasladar allí la embajada estadounidense, actualmente en Tel Aviv.
La cumbre de la OCI, presidida por Turquía, consensuó una declaración final muy crítica con Israel y EE.UU. pero sin anunciar ninguna medida diplomática concreta.
El texto de la Declaración de Estambul queda lejos de adoptar medidas drásticas, como la ruptura de las relaciones con Israel, que el propio presidente de Turquía -y convocante de la cumbre-, Recep Tayipp Erdogán, insinuó la semana pasada como posible resultado del encuentro.
El comunicado reafirma el compromiso con la solución de los Dos Estados, "con Jerusalén Este como capital de Palestina, acorde con las normas reconocidas internacionalmente y la Iniciativa de Paz Árabe de 2002".
La propia OCI, que agrupa a 57 Estados de mayoría musulmana, reconoce desde su fundación en 1969 a Palestina como miembro pleno, con capital en Jerusalén. Uno de los párrafos más severos atribuye a Estados Unidos "la plena responsabilidad de todas las consecuencias de su decisión ilegal" que considera "un anuncio del Gobierno estadounidense de que se retira de su rol como patrocinador de la paz".
