El Tribunal Supremo español decidió ayer mantener en prisión al exvicepresidente del Gobierno regional catalán Oriol Junqueras y al exconsejero de Interior Joaquin Forn, y dejó en libertad bajo fianza a otros seis antiguos integrantes de ese gabinete, todos ellos acusados de presuntos delitos de sedición, rebelión y malversación de fondos públicos.
El juez Pablo Llarena mantuvo en la cárcel a los líderes de dos asociaciones secesionistas catalanas acusados, como el resto, de rebelión y sedición por su papel en el proceso que culminó el 27 de octubre con una declaración unilateral de independencia por parte del Parlamento autonómico, anulada después por el Tribunal Constitucional.
Además, un juez de Bruselas anunció ayer que el 14 de diciembre decidirá sobre la petición de entrega a España del expresidente regional catalán Carles Puigdemont y de los cuatro exconsejeros que se marcharon a Bélgica a fines de octubre.
Todos los miembros del gabinete regional catalán cesaron el 27 de octubre por decisión del Gobierno español, autorizada por el Senado, en una medida destinada a restablecer la legalidad en esa región y completada con la disolución del Parlamento autonómico y la convocatoria de elecciones para el próximo 21 de diciembre.
En el caso de los exconsejeros catalanes acusados en España, el juez considera que no hay riesgo de fuga y que todos podrían reincidir en los mismos hechos investigados, pero en el caso de Junqueras y de Forn, por sus responsabilidades, el daño sería mayor y generaría consecuencias "graves, inmediatas e irreparables".
Por eso a algunos exgobernantes los deja en libertad bajo fianza de 100.000 euros (unos 180.000 dólares) y al resto los mantiene en prisión.
Junqueras es el líder de ERC (republicanos de izquierda) y cabeza de cartel para los comicios autonómicos del 21 de diciembre, aunque tendrá que hacer desde la cárcel la campaña electoral, que empieza esta próxima medianoche.
