Cuarenta países musulmanes y las autoridades palestinas pusieron ayer en marcha la Alianza Islámica Antiterrorista, con la primera reunión de ministros de Defensa celebrada en Riad casi dos años después de su fundación y con la promesa de cooperar en todos los ámbitos contra el extremismo.
Los participantes emitieron un comunicado en el que declararon que "el terrorismo representa un desafío para la seguridad y la paz internacional que sobrepasa las fronteras de los países y es ahora más fuerte que nunca".
