El secretario general de la ONU, António Guterres, se declaró ayer "horrorizado" por la supuesta venta en Libia de migrantes africanos como esclavos y exigió una investigación urgente para llevar a los responsables ante la justicia.
"La esclavitud no tiene sitio en nuestro mundo. Estas acciones están entre los abusos más atroces de los derechos humanos y pueden suponer crímenes contra la humanidad", dijo.
El jefe de Naciones Unidas respondió así a las imágenes emitidas en los últimos días por la cadena estadounidense CNN en la que aparecen migrantes subsaharianos que aparentemente están siendo subastados como esclavos en algún lugar de Libia. Guterres pidió a "todas las autoridades competentes que investiguen estas actividades sin retraso y lleven a los responsables ante la Justicia".
Además, dijo que le solicito a personal de Naciones Unidas que se encargue "activamente" de esta cuestión. El diplomático portugués pidió a la comunidad internacional unión para combatir el tráfico de personas y, en ese sentido, urgió a todos los países a adoptar la convención de la ONU contra el crimen trasnacional organizado y su protocolo sobre trata de seres humanos. "Esto también nos recuerda la necesidad de responder a los flujos migratorios de forma global y humana: a través de la cooperación al desarrollo para dar respuesta a las causas de raíz, con un aumento significativo de las oportunidades de migración legal", añadió.
