Los lideres de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y sus socios de China, Japón y Estados Unidos, entre otros, clausuraron ayer en Manila la cumbre anual, que prestó más atención a la economía y la seguridad que a los derechos humanos.
Sin ningún compromiso importante, los líderes han abordado asuntos de cooperación económica y de seguridad relacionada con las amenazas de los yihadistas del Estado Islámico (EI).
