El Partido ERC (republicanos independentistas), que formó parte del cesado Gobierno catalán, admitió que ese ejecutivo "no estaba preparado para hacer efectiva la declaración de independencia" ante un Estado "autoritario", apuntó ayer su portavoz, Sergi Sabrià.
ERC, favorito en las encuestas para ganar las próximas elecciones regionales, formó parte del último Gobierno de Cataluña junto con el PDeCAT (nacionalistas de centro), a través de la coalición Junts pel Sí (JxSi), conformada con el principal objetivo de alcanzar la independencia de esa región española.
JxSí puso en marcha la ley del referéndum y la de transitoriedad, destinada a articular una hipotética república catalana, y culminó con la declaración de independencia del 27 de octubre.
Como respuesta, el Gobierno central, presidido por Mariano Rajoy, decretó el cese del Gobierno regional, la disolución de su Parlamento y la convocatoria de elecciones regionales el 21 de diciembre. El portavoz republicano denunció ayer lunes que el Gobierno de Rajoy, no tenía "límites para aplicar la represión y la violencia" para impedir la secesión y afirmó tener "pruebas claras" de que esta "represión y violencia" podía ocurrir, aunque no las especificó. Explicó que el Ejecutivo de JxSí tenía "una línea roja infranqueable, que era que no hubiese violencia y que el proceso fuese pacífico".
Los independentistas han denunciado la actuación de las fuerzas de orden público del Estado el 1 de octubre para tratar de impedir el referéndum independentista convocado por el Gobierno catalán, suspendido por el Tribunal Constitucional, y han puesto en entredicho la actuación de la justicia contra los políticos catalanes que han facilitado el proceso secesionista.
