El expresidente de Panamá Ricardo Martinelli (2009-2014), preso en EE.UU. con fines de extradición, fue declarado ayer por el Supremo de su país "en rebeldía", porque no se presentó a una audiencia de imputación por el caso del otorgamiento supuestamente irregular de indultos al final de su mandato.
El juez de Garantías del caso, el magistrado y presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), José Ayú Prado, aceptó la petición del magistrado fiscal, Abel Zambrano, de declarar a Martinelli en rebeldía, y rechazó la de la defensa de dictar el sobreseimiento y la prescripción del caso. Ayú Prado "además se inhibió de ordenar la detención" de Martinelli "y elevó esta solicitud al pleno" de la Corte, "e instruyó a la oficina judicial a informar al magistrado vicepresidente de la CSJ de esta decisión", informó el Órgano Judicial.
Martinelli ya fue declarado en rebeldía por el Supremo de Panamá en diciembre de 2015 por no acudir a una audiencia de imputación por un caso de escuchas ilegales, que lo mantiene en prisión en EE.UU. con fines de extradición.
El portavoz del exmandatario, Luis Eduardo Camacho, tras conocer la decisión del juez, informó a EFE que este negó la solicitud de la defensa de que se entre a ver la prescripción del caso, al argumentar que es extemporánea.
Camacho sostuvo que la decisión del magistrado de garantías viola las normativas procesales panameñas y no establece un momento preciso para plantear una prescripción de los supuestos hechos que se están investigando. Además, consideró de "absurdo" la sustentación de plantear la declaración de rebeldía, con base en que el artículo 158 del Código Procesal Penal establece que para ser declarado bajo esa condición la persona debe estar imputada.
El precedente se basa en que Martinelli estaba citado para una audiencia el pasado 10 de mayo, fecha en la que aún no estaba detenido por las justicia estadounidense.
