Partidarios de la oposición en Kenia reivindicaron ayer reformas electorales en las calles, entre enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, un día después de que su líder, Raila Odinga, renunció a presentarse a los comicios del día 26.
Kenia contiene el aliento a la espera de que la Comisión Electoral del país se pronuncie sobre si esas elecciones serán anuladas después de que Odinga dijo el martes 10 que retiraba su candidatura al no atender ese organismo sus exigencias.
En respuesta, cientos de sus seguidores salieron ayer a las calles, principalmente en Kisumu (oeste del país) y la capital, donde se repitieron episodios violentos en los que kenianos tiraron piedras y quemaron neumáticos y la policía respondió con gases lacrimógenos y tiros al aire para dispersarlos. Bajo el lema "sin reformas no hay elecciones", los opositores kenianos denunciaron que la autoridad electoral no haya establecido mecanismos para corregir las irregularidades detectadas por el Tribunal Supremo, que canceló el resultado de los comicios celebrados en agosto, cuando el presidente Uhuru Kenyatta fue reelegido.
