El titular de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), Iván Velásquez, pidió ayer unir esfuerzos para luchar contra las redes político-económicas ilícitas que siguen cooptando al Estado, con límites de impunidad de más del 90 %, a pesar de que su continuidad en el país vuelve a peligrar.
El mismo día en el que se conoció que la Cancillería guatemalteca revocaba la visa del colombiano por supuestos errores de forma a la hora de solicitarla, Velásquez, visiblemente emocionado, hacía un llamamiento a todos los poderes del Estado, a la sociedad y a los medios de comunicación para no cesar en el empeño de un mejor país.
"En las condiciones actuales resulta ser un acto tan emocionante, tan profundamente emocionante, que pueden tener ustedes la certeza que siempre perdurará en mi mente y en mi corazón", dijo el abogado colombiano al inicio de su discurso, tras una efusiva ovación del público, entre el que no estaba el presidente Jimmy Morales. Con motivo de la presentación del décimo informe de labores de la Cicig, creada en 2007 por la ONU a petición de Guatemala, Velásquez, abogó por "una prensa y sociedad vigilantes y activas".
"Son la garantía de que la erradicación de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad (Ciacs) sea una realidad y no se permita una reaparición", resumió el jurista. Apeló a la "democracia viva, la democracia en acción", para que siga contribuyendo a una lucha que les permita "vivir en dignidad", en donde se respeten sus derechos.
Velásquez recordó, como lo había hecho en años anteriores, que el Estado tiene "una deuda pendiente con la justicia, que debe saldar "con urgencia si es que de verdad se quiere luchar en serio contra la impunidad", que en el año 2008 alcanzaba el 96,40 % y en 2016 en el 90,87, lo que supone una reducción promedio anual del 0,7 %.
