La expresidenta de Argentina Cristina Fernández (2007-2015) deberá acudir a declarar el 26 de octubre por el presunto encubrimiento de sospechosos de terrorismo iraníes que denunció el fiscal Alberto Nisman en enero de 2015, días antes de aparecer muerto en circunstancias que aún se investigan.
Además de convocar a la viuda del también exmandatario Néstor Kirchner, el juez Claudio Bonadio citó a otros 14 imputados, entre ellos el excanciller Héctor Timerman (2010-2015) y el exsecretario legal y técnico de la Presidencia Carlos Zannini (2003-2015), y les prohibió a todos la salida del país.
Bonadio hace así lugar a la petición del fiscal Gerardo Pollicita, que el 7 de septiembre solicitó la citación de los imputados, a los que acusó de una "grave violación a los derechos humanos" por un "encubrimiento por favorecimiento personal agravado por tratarse el hecho precedente de un delito de lesa humanidad". Nisman, de quien todavía se desconoce si se suicidó o fue víctima de un homicidio -como sostiene su familia-, era el fiscal especial del atentado contra la mutua judía AMIA de Buenos Aires, que en 1994 dejó 85 muertos y sigue impune.
Cuatro días antes de aparecer con un tiro en la cabeza en su casa de Buenos Aires había denunciado a los ahora imputados al creer que un acuerdo firmado en 2013 entre Argentina e Irán para investigar conjuntamente el ataque terrorista buscaba en verdad encubrir a los sospechosos iraníes para favorecer el intercambio comercial, algo que la exmandataria y su entorno siempre han negado.
Entre los acusados por la justicia argentina se encuentran varios ex altos funcionarios iraníes, como el exministro de Exteriores Alí Akbar Velayatí, pero hasta ahora Irán no ha colaborado con su extradición a Argentina.
Ese acuerdo bilateral nunca fue ratificado por Irán y, en Argentina, aunque fue aprobado en el Congreso, fue declarado después inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia.
