El exmarino argentino Alfredo Astiz reivindicó el "combate" a la "subversión" desplegado por las fuerzas armadas en la última dictadura argentina (1976 - 1983), al hacer uso de sus "últimas palabras" en un juicio que se le sigue a él y a otras 55 personas por delitos de lesa humanidad.
"Nunca voy a pedir perdón por defender a mi patria", afirmó Astiz, condenado a prisión perpetua en un juicio anterior.
En el marco del tercer juicio oral que se cumple por crímenes ocurridos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionó el mayor centro clandestino de detención de la dictadura, el exmarino dijo que no reconoce al tribunal que lo juzga y que está "preparado para recibir otra ilegítima condena" que él va a considerar "como una nueva condecoración".
"Si quieren que explique lo que hice, que me juzgue un tribunal militar", dijo el excapitán de fragata, quien insistió que cumplió órdenes de sus superiores militares en el marco de lo que denominó "combate" a la "subversión".
