El rey de España, Felipe VI, advirtió ayer de que, ante la situación “de extrema gravedad” en Cataluña, los “legítimos poderes del Estado” deben asegurar “el orden constitucional”, la vigencia del Estado de derecho y el autogobierno de esa región, “basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía”.
En un discurso a los españoles ante el desafío secesionista en Cataluña, el rey aseguró que los gobernantes de esa región “han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional”, y de una manera “clara y rotunda” se han situado “totalmente al margen del derecho y de la democracia”.
Felipe VI calificó el comportamiento del Ejecutivo catalán de “deslealtad inadmisible” y “conducta irresponsable” y afirmó que “de una manera clara y rotunda, se ha situado totalmente al margen del derecho y de la democracia”.
Según el rey, el incumplimiento del ordenamiento jurídico se ha hecho de una manera “reiterada, consciente y deliberada” y “todos los españoles han sido testigos” de los hechos que se han ido desarrollando en Cataluña, “con la pretensión final de la Generalitat (Gobierno catalán) de que sea proclamada ilegalmente la independencia de Cataluña”.
