Al menos, 59 personas murieron y 527 están heridos, víctimas de un tiroteo masivo ocurrido el domingo 1 por la noche en un concierto en Las Vegas (EE.UU.).
El portavoz de la Policía de Las Vegas, Joe Lombardo, ofreció estos datos a la prensa y pidió paciencia a los familiares porque la identificación de las víctimas llevará algún tiempo.
Advirtió de que las cifras son provisionales porque, como ha ido ocurriendo en las últimas horas, la Policía teme que continúen en aumento.
Entre los muertos hay un agente de la Policía de Las Vegas que estaba fuera de servicio, mientras que dos oficiales que sí estaban trabajando resultaron heridos.
EL ASESINO
Stephen Paddock, un hombre de 64 años, abrió fuego durante varios minutos desde su habitación del piso 32 del hotel Mandalay Bay a las 22:08 del domingo hora local (1:08 del lunes 2 en Bolivia) contra una multitud de más de 22.000 personas que asistían en la calle a un concierto al aire libre del festival country Route 91 Harvest.
Paddock, que actuó en solitario y cuyas motivaciones se desconocen por ahora, se suicidó antes de que las fuerzas de seguridad irrumpieran en su habitación del hotel.
Décadas atrás, Benjamin, el padre del atacante, fue uno de los fugitivos más buscados del Buró Federal de Investigaciones (FBI). Fue un ladrón de bancos descrito como un "sicopático" con tendencias suicidas.
Lombardo dejó que fuera un portavoz del FBI el que dé los detalles de la investigación y explicó que se descarta cualquier vínculo del tirador con algún grupo terrorista extranjero.
