Las autoridades regionales de Cataluña mantienen su referéndum de independencia convocado para hoy pese a las advertencias del Estado español que calificó de ilegal la consulta, en tanto que cientos de personas permanecían en algunos centros votación para evitar que sean cerrados como ha ordenado la justicia.
La policía catalana (Mossos d'Esquadra) se han personado en 1.300 colegios designados por los responsables del referéndum para la consulta, de los que 163 (12 %) están ocupados, según datos facilitados a EFE por la Delegación del Gobierno español en Cataluña.
Por ahora, los agentes no han llevado a cabo ningún desalojo ni han requisado material relacionado con la votación, como urnas, papeletas o listas de censo, en el interior de colegios, institutos y otros puntos para votar.
El Gobierno catalán convocó a 5.34 millones de personas a votar, dentro de una región cuya población asciende a 7.5 millones.
Entonces los independentistas convirtieron su inicial objetivo de un referéndum en un proceso de participación sin valor legal, a diferencia de ahora, cuando han impulsado medidas desde el Ejecutivo y el Parlamento regionales que han sido suspendidas por los tribunales españoles por ser contrarias a la Constitución.
Mientras tanto, la Policía regional catalana (Mossos d'Esquadra) ha acudido ya, al menos, a 1.300 colegios de los 2.315 que dice haber dispuesto para la hipotética votación de hoy con intención de clausurarlos y retirar cualquier material electoral que encuentren.
De ellos, 163 están ocupados desde anoche por personas que tratan de evitar que sean cerrados y puedan ser empleados como centros de votación.
BLOQUEO
La Guardia Civil española verificó ayer que el centro de telecomunicaciones del gobierno regional de Cataluña no podrá prestar servicio hoy, jornada en la que está convocado un referéndum secesionista.
Los agentes acudieron tras una orden judicial de la magistrada Mercedes Armas que obligó el viernes 29 a los responsables del Centro de Telecomunicaciones y Tecnología de la Información (CTTI) catalán a suspender el acceso a las aplicaciones informáticas que gestionan las bases de datos que las autoridades de Cataluña pretenden usar en la consulta de hoy, suspendida por el Tribunal Constitucional.
Tras esa medida el ministro portavoz del Gobierno español, Íñigo Méndez de Vigo, aseguró que con el "bloqueo" de las instalaciones del CTTI "se ha asestado un golpe a la organización del referéndum ilegal".
La entrada de los agentes de la Guardia Civil en el CTTI impediría, según Méndez de Vigo, que se pudiera efectuar un eventual recuento de papeletas.
El Gobierno catalán, que confirmó la intervención de la Guardia Civil, advirtió de que el bloqueo del sistema informático para el voto telemático afectará de forma directa a los servicios que presta.
Esta medida judicial se une a otras adoptadas en días precedentes y que han llevado a la incautación de millones de papeletas de voto, propaganda electoral y notificaciones a ciudadanos para que formen parte de las mesas de votación.
