La primera ministra británica, Theresa May, pidió ayer en la localidad italiana de Florencia a la Unión Europea (UE) para su país un acuerdo hecho a medida y que permita al Reino Unido gozar de dos años de transición para que los ciudadanos "se adapten a la nueva etapa". May ofreció ayer un discurso en Florencia, cuna del Renacimiento, como gesto para impulsar las negociaciones entre Bruselas y Londres de cara a la salida del Reino Unido de la UE.
