Japón y Corea del Sur hicieron ayer frente común para exigir nuevas y severas sanciones contra el régimen de Pionyang, ante la negativa del presidente ruso, Vladímir Putin, que insiste en que arrinconar a Corea del Norte no ayuda a rebajar las tensiones en la península.
El primer ministro japonés, Shinzo Abe, y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, expusieron su postura durante la sesión plenaria del III Foro Económico de Oriente.
