San Pablo, la mayor ciudad de Suramérica, registra un delito cada 30 segundos. Pero las víctimas esta vez han sido diez miembros de una banda especializada en asaltos a residencias, quienes murieron la noche del domingo 3 por disparos de la Policía.
Los hechos ocurrieron en el barrio de Morumbí de la capital paulista, una de las zonas más nobles de la ciudad, cuando el grupo estaba intentando abrir el cofre de una residencia a la que habían entrado a robar, y en la que había tres adultos y un niño, según confirmó ayer la Policía Civil. Los ladrones pertenecen a una banda dedicada al robo de residencias en algunos de los barrios más exclusivos de la capital paulista y estaba siendo investigada desde hacía siete meses por la policía, que la víspera siguió sus pasos y frustró el asalto.
