El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha calificado ayer de "escándalo" la reciente imputación en Estados Unidos de otros tres de sus guardaespaldas, acusados de agredir a manifestantes durante una visita del jefe de Estado turco a Washington en mayo de este año. "Es francamente escandaloso cómo funciona la justicia estadounidense", dijo el presidente turco en un encuentro con la prensa turca.
