La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, se vio ayer forzada a relevar a su equipo económico, a menos de tres meses de las elecciones presidenciales y parlamentarias y cuando deben tomar decisiones clave en materia presupuestaria y de ajustes salariales del sector público.
En medio de una lluvia de críticas desde la oposición y también dentro del oficialismo, la mandataria chilena aceptó ayer las renuncias, anunciadas el mismo día jueves.
