La tormenta tropical Harvey, considerada ya más destructora que Katrina, se desplaza hacia Luisiana después de devastar numerosas localidades del sureste de Texas, especialmente Houston, la cuarta ciudad más grande de EE.UU.
Harvey, que tocó ayer tierra en el estado de Luisiana, ha causado la muerte de casi 30 personas, una cifra que está creciendo en las últimas horas y que prevén que aumente a medida que los servicios de emergencia se abren camino entre las aguas.
Las últimas seis muertes confirmadas por el comisario Ed González, del condado de Harris, cuya capital es Houston, forman parte de una familia hispana que quedó atrapada el domingo 27 en su furgoneta cuando intentaba huir de la catástrofe y que fue ayer encontrada tras el cese de precipitaciones en uno de los suburbios de la ciudad.
A esas seis víctimas mortales se le sumaron otras dos en el cercano condado de Montgomery, donde un hombre quedó atrapado en su vehículo y otra persona murió tras intentar nadar a través de una carretera inundada, informó hoy la oficina del alguacil del condado.
