Corea del Norte confirmó ayer el lanzamiento, supervisado por el líder del régimen Kim Jong-un, de un misil balístico de medio alcance Hwasong-12 en respuesta a las maniobras que Corea del Sur y Estados Unidos están realizando en la península. El ensayo fue una "advertencia significativa y crucial" para Corea del Sur y Estados Unidos y "se llevó a cabo como demostración de fuerza para contrarrestar los ejercicios militares conjuntos 'Ulchi Freedom Guardian'" que ambos países realizan desde la semana pasada en territorio surcoreano, informó la agencia norcoreana KCNA.
SUPERVISIÓN
Corea del Norte lanzó ayer martes un misil desde el zona occidental de su territorio que sobrevoló el norte de Japón y recorrió más de 2.700 kilómetros antes de caer en el mar a unos 1.180 kilómetros del cabo de Erimo, en el extremo nororiental del archipiélago nipón.
El lanzamiento fue realizado por primera vez desde la capital norcoreana, Pionyang, "por orden de Kim Jong-un", quien supervisó los preparativos del test y expresó su "gran satisfacción por el exitoso lanzamiento", detalló KCNA.
El misil "impactó con precisión las aguas meta establecidas" y "no tuvo ningún impacto en la seguridad de los países vecinos", se hizo eco el medio oficial norcoreano.
