El vicepresidente de EE.UU., Mike Pence finaliza ayer en Panamá una gira de 5 días por América Latina que principalmente se centró en aumentar la presión directamente en la región contra Venezuela, un país al que no dudo de calificar de "tiranía" y de estar camino a la "dictadura".
El viaje de Pence por Colombia, Argentina y Chile y Panamá, países al igual que EE.UU. críticos frente a la crisis venezolana, venía precedida de una gran polémica por la advertencia el viernes, 11 de Donald Trump.
