El presidente de EE.UU., Donald Trump, condenó ayer al Ku Klux Klan (KKK), los neonazis, los supremacistas blancos y "otros grupos de odio", tras dos días de críticas por la tibieza con que respondió al ataque en Charlottesville (Virginia).
"El racismo es el mal. Y aquellos que causan violencia en su nombre son criminales y matones, incluyendo el KKK, los neonazis, los supremacistas blancos y otros grupos de odio que son repugnantes para todo lo que valoramos como estadounidenses", dijo en una declaración televisada y sin preguntas desde la Casa Blanca.
"A todos los que actuaron criminalmente en la violencia racista de este fin de semana, rendirán cuentas completamente. Se hará justicia", leyó en otro pasaje. Poco antes de su comparecencia se supo que el juez negó de momento la libertad bajo fianza a James Alex Fields, el joven blanco con conocidas ideas neonazis que el sábado arrolló a un grupo de manifestantes antifascistas en el centro de Charlottesville.
