Al menos, 26 soldados afganos murieron y otros 13 fueron heridos en un ataque talibán a una base militar en la provincia de Kandahar, en el sur de Afganistán, en el que 80 insurgentes resultaron "muertos y heridos", informó ayer una fuente oficial.
El ataque a la base militar, situada en el distrito de Khakriz, comenzó la noche del 25 y se prolongó durante horas, precisó en un comunicado el Ministerio de Defensa afgano, que detalló que además de los 26 soldados muertos hay 13 heridos.
"Durante las largas horas de combate, más de 80 talibanes resultaron también muertos y heridos", señaló el comunicado, sin aportar más detalles.
Un miembro del Gobierno provincial, que pidió no ser identificado, aseguró a EFE que el número de soldados muertos supera los 30, un extremo que no ha sido confirmado oficialmente.
El viceportavoz del Ministerio de Defensa, Muhammad Radmanish, explicó a Efe que han enviado tropas desde la capital regional Kandahar hasta al área donde se produjo el ataque, situada más al norte, para esclarecer lo sucedido. El portavoz del Gobernador provincial, Samim Khpalwak, indicó a Efe que los talibanes han abandonado la zona y en estos momentos la situación está en calma.
Según el portavoz, la base militar atacada se encuentra en un área próxima a zonas controladas por los talibanes en las vecinas provincias de Helmand y Uruzgan, y desde allí los insurgentes obtienen apoyo para atacar zonas vulnerables de Kandahar. Un portavoz de los insurgentes, Qari Yusuf Ahmadi, aseguró en un comunicado difundido en Kabul que el ataque a la "gran base" duró cuatro horas hasta la madrugada y aseguró que mataron a 74 soldados afganos y que otros diez fueron detenidos con vida.
Además, afirmó que se hicieron con varios vehículos militares y munición. Kandahar es la cuna del movimiento talibán y considerada uno de sus principales bastiones en el país.
