Estados Unidos aumentó ayer la presión contra el plan del Gobierno venezolano de celebrar el domingo 30 una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) al sancionar a 13 funcionarios y exfuncionarios venezolanos, y advirtió de que, de producirse, esa elección podría marcar el "fin de la democracia en Venezuela".
Cuatro días antes de la ANC, considerada por Washington una herramienta del oficialismo para perpetuarse en el poder, el Departamento del Tesoro anunció una nueva ronda de sanciones que afectan a altos cargos del Gobierno venezolano, y advirtió de que habrá más restricciones si la convocatoria sigue adelante.
"Vemos la fecha del 30 de julio (cuando se celebra la ANC) como una línea roja que, si se cruza, podría suponer el fin de la democracia en Venezuela", dijo a periodistas un alto funcionario del Gobierno de Donald Trump, que pidió el anonimato.
De los 13 sancionados por el Tesoro, cuatro son castigados por haber promovido la Constituyente o por "socavar la democracia o los derechos humanos en Venezuela".
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, felicitó a los funcionarios de su gobierno que fueron sancionados este miércoles por los Estados Unidos (EEUU), y calificó de "insolente" la "pretensión" del país norteamericano de sancionar a otra nación.
"Felicitaciones por esta sanción imperialista. Todo el apoyo de Venezuela para esta pretendida ilegal, insolente, insólita pretensión de un país de sancionar a otro país", dijo el jefe de Estado a los funcionarios presentes en un acto gubernamental, en una de sus alocuciones de obligada transmisión en radios y televisiones.
Un grupo de 13 países de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y su secretario general, Luis Almagro, exigieron hoy a Venezuela que suspenda la Asamblea Constituyente, a cuatro días de que se elijan sus miembros.
