El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a nueve años y medio de prisión por corrupción, afirmó en una entrevista con periodistas divulgada ayer que "sufre" una "masacre diaria" y acusó a los fiscales que le investigan de "estar llevando a Brasil a la destrucción".
"Nadie en este país a lo largo de la historia sufre la masacre diaria que sufro todo el santo día", afirmó el exmandatario en la charla.
Lula manifestó tener "la conciencia tranquila" después de recibir la semana pasada una condena en primera instancia por supuestamente haberse beneficiado de la gigantesca trama corrupta que operó durante décadas y desvió fondos millonarios en la petrolera estatal Petrobras.
Esa causa es una de las cinco abiertas contra Lula.
