La venta de marihuana de uso recreativo, que desde ayer se puede conseguir en las farmacias, sitúa a Uruguay a la vanguardia de un nuevo modelo de lucha contra el narcotráfico que prioriza el derecho a la salud y el bienestar del ser humano por encima de la prohibición y el castigo.
El experimento uruguayo, que comenzó cuando el exguerrillero tupamaro José Mujica (2010-2015) aún era presidente, partió como una alternativa para combatir el narcotráfico y la inseguridad.
