El presidente de EE.UU., Donald Trump, castigó ayer a Irán por su comportamiento "provocador y desestabilizador" con una nueva ronda de sanciones, no vinculadas al acuerdo nuclear de 2015, mientras espera que su Gobierno concluya la revisión de ese pacto, cuyo cumplimiento ha vuelto a certificar.
Los departamentos del Tesoro y de Estado anunciaron las nuevas sanciones, que afectan a 18 individuos y entidades iraníes relacionadas con el programa de misiles balísticos de Teherán, el apoyo militar al Ejército y la Guardia Revolucionaria iraní, y los nexos con una organización criminal trasnacional.
Precisamente el lunes 17, el Gobierno de Trump certificó ante el Congreso que Irán sigue ajustándose a las condiciones del pacto que suscribió con otras seis potencias en 2015 para limitar su programa nuclear, aunque altos funcionarios de la Casa Blanca alertaron de que Teherán no está cumpliendo con el "espíritu" de ese acuerdo.
El Departamento de Estado debe informar al Congreso cada 90 días sobre si Irán está cumpliendo con sus obligaciones bajo el pacto multilateral, suscrito también por Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia y China.
Pese a la certificación enviada al Congreso el lunes 17 y a la que Trump se opuso hasta el último momento, el Gobierno "seguirá centrándose agresivamente en la actividad maligna de Irán, incluyendo su apoyo estatal en curso al terrorismo, su programa de misiles balísticos y los abusos de derechos humanos", dijo ayer el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin.
Estas nuevas sanciones anunciadas ayer "envían una fuerte señal que de Estados Unidos no puede tolerar y no tolerará el comportamiento provocador y desestabilizador de Irán", agregó Mnuchin en un comunicado. En otra declaración similar, la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, dijo que EE.UU. sigue "profundamente preocupado por las actividades malignas de Irán en todo Oriente Medio que socavan la estabilidad, seguridad y prosperidad regional".
