Al menos, 29 cadáveres han sido rescatados en las últimas 24 horas de entre los escombros de los edificios bombardeados en la ciudad de Mosul, informó ayer a EFE un responsable del equipo de rescate de la Defensa Civil iraquí.
Rabiaa Ibrahim añadió que un oficial que participaba en las labores de rescate murió ayer y otros dos resultaron heridos por la explosión de un artefacto en el interior de una vivienda, de la que estaban extrayendo cuerpos de civiles fallecidos.
Agregó que Qusai Saad pereció por el estallido de una bomba en la zona de Al Moshahada, en el casco antiguo de Mosul, donde aún continúan los combates entre las fuerzas iraquíes y los últimos combatientes del grupo terrorista Estado Islámico (EI).
Ibrahim aseguró que la extracción de los cuerpos de las víctimas se lleva a cabo "a pesar de las dificultades y las minas" plantadas en las casas derrumbadas por el EI, antes de retirarse de los barrios que ha dominado en Mosul hasta la semana pasada.
