Al menos, 22 personas fallecieron y otras tres resultaron heridas en el este de China a causa de un incendio que las autoridades sospechan que fue intencionado por una o más personas, informó ayer la cadena de televisión estatal CCTV.
El suceso se produjo en una casa de dos plantas de la localidad de Changshu, en la provincia oriental de Jiangsu, donde al parecer vivían trabajadores emigrantes.
La Policía explicó que las puertas de la casa estaban cerradas por fuera, lo que atrapó a los residentes mientras el fuego se propagaba rápidamente.
Además se encontraron restos de gasolina en el enclave, según el diario South China Morning Post.
FALLECIDOS
Los agentes encontraron los cadáveres de 22 personas una vez que pudieron acceder a la vivienda. Mientras que otras tres personas pudieron escapar con heridas leves.
Al parecer todos los residentes eran empleados de un restaurante cercano en el que llevaban trabajando más de dos años.
De acuerdo con las investigaciones, procedían de diversos puntos del país y tenían una media de edad de 25 años.
El Gobierno ya ha detenido a un sospechoso y están a la búsqueda de otras personas que también podrían estar implicadas. En China es habitual que el empleador ofrezca alojamiento a sus trabajadores para compensar los bajos salarios y garantizar que tengan un dormitorio, dado el elevado coste de la vivienda.
En la mayoría de ocasiones los empleados emigrantes viven en dormitorios hacinados con escasas medidas de seguridad.
INVESTIGACIÓN
Los investigadores descubrieron trazas de gasolina en el sitio del incendio en la provincia de Jiangsu y encontraron que todas las puertas de la casa estaban cerradas, según la agencia nacional de seguridad laboral.
