Brasil registró en junio una deflación por primera vez en 11 años y la mayor en casi dos décadas, en medio de una aguda crisis económica y un alto índice de desempleo que ha desincentivado el consumo en la mayor economía de Suramérica, informó ayer el Gobierno.
Presionado por el abaratamiento de la energía, del combustible y de los alimentos in natura, el índice de junio fue de -0,23 %, la primera tasa negativa desde junio de 2006 (-0,21 %) y la más baja desde agosto de 1998 (-0,51 %), según informó el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (Ibge).
La tasa del sexto mes del año es inferior a la registrada en mayo, cuando el nivel de los precios llegó al 0,31 %, y también a la de junio de 2016 (0,35 %), de acuerdo con los datos ofrecidos ayer.
