Un material supuestamente prohibido en Reino Unido fue usado para el revestimiento de la torre Grenfell de Londres, donde un equipo de funcionarios empezó a colaborar ayer en la organización de la ayuda a los afectados por el incendio. La primera ministra británica, Theresa May, dispuso que los funcionarios colaboren con el Ayuntamiento de Kensington & Chelsea, al que pertenece la torre Grenfell, después de las fuertes críticas de los vecinos.
