Una explosión a la entrada de un parvulario en la ciudad china de Xuzhou, en el este del país, mató ayer jueves, al menos, a ocho personas y causó 66 heridos, varios en estado crítico, anunció la televisión pública.
La deflagración se produjo a la entrada de la guardería, justo cuando los niños y sus familias salían del centro, mientras que otros pequeños aguardaban a sus parientes para recogerles, anunciaron las autoridades.
Según la cadena estatal de televisión CCTV, dos de las ocho personas fallecieron en el acto, si bien no se detalló la edad de las víctimas. En un vídeo divulgado por esta cadena, se aprecia una escena caótica a la entrada de la guardería, con numerosos adultos o menores tirados en el suelo, junto a manchas de sangre en el asfalto.
En la grabación, se escuchan gritos de ciudadanos que piden ayuda e instan a otros a llamar al teléfono de urgencias, mientras algunos de los heridos tratan de levantarse.
Se abrió una investigación sobre las causas del incidente, informó la policía de Fengxian, en la provincia de Jiangsu, donde está el centro escolar.
