Corea del Norte insistió ayer en su envite armamentístico realizando su décimo ensayo de este tipo en lo que va de año, esta vez con misiles de crucero antibuque que, a diferencia de ensayos anteriores, no vulneran las sanciones de Naciones Unidas impuestas sobre Pionyang.
El régimen norcoreano disparó desde las cercanías de la localidad de Wonsan (costa suroriental del país) varios de estos proyectiles tierra-mar, que recorrieron unos 200 kilómetros antes de caer en aguas del Mar de Japón (llamado "Mar del Este" en las dos Coreas), confirmó a Efe un portavoz del Ministerio de Defensa de Seúl.
Los lanzamientos se prolongaron durante varios minutos y los misiles volaron en dirección nordeste a una altura máxima de dos kilómetros, según explicó por su parte en rueda de prensa el jefe del JCS surcoreano, Roh Jae-cheon.
Pese a que en un primer momento el Estado Mayor Conjunto surcoreano (JCS) dijo que se trataba de misiles balísticos, el Ministerio de Defensa confirmó después que el ejército norcoreano disparó misiles de crucero de corto alcance.
