El presidente de Argentina, Mauricio Macri, aseveró ayer en Buenos Aires, durante la celebración del Día de la Patria, que su gestión va "por el camino correcto", que es el de decir "la verdad" y poner "los problemas sobre la mesa".
Así lo expresó durante un almuerzo junto a escolares, jubilados, miembros de organizaciones sociales y autoridades del Gobierno y minutos después de que, en un acto religioso previo, el arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, afirmara que "la inequidad genera violencia" al referirse a las estadísticas de pobreza del país.
El también cardenal había dicho compartir que muchas personas pueden pensar que no haya "motivo" para hacer fiesta patria "cuando buena parte del pueblo no se siente invitado".
