Más de medio centenar de personas, entre ellas numerosos civiles, murieron ayer en un ataque del grupo terrorista Estado Islámico (EI) contra posiciones del Ejército sirio y sus aliados en el noreste de la provincia central de Hama.
El número de víctimas varía dependiendo de la fuente: la agencia de noticias oficial siria, SANA, habló de 52 civiles muertos; mientras que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos elevó la cifra a 67 entre efectivos gubernamentales, miembros del EI y civiles.
Los yihadistas lanzaron al amanecer un ataque contra los pueblos de Al Mabuya y Aqareb al Safia, a unos 15 kilómetros al este de la ciudad de Al Salamiya, en el noreste de Hama.
Al Salamiya es un importante centro de los ismailíes, una de las ramas del chiísmo, en Siria.
Según el desglose de muertos del Observatorio, al menos, 15 civiles murieron en la ofensiva, entre ellos tres de una misma familia que fueron asesinados por el EI, a los que se suman 27 integrantes de las fuerzas leales al Gobierno de Damasco, 15 yihadistas y diez personas de identidad desconocida.
Durante su asalto, los extremistas arrebataron a los soldados y milicianos progubernamentales varias posiciones en las áreas de Al Mabuya y Aqareb al Safia. La agencia de noticias Amaq, vinculada al EI, anunció en Telegram que los radicales se hicieron con el control de esas dos localidades, pero esta información no fue confirmada por ninguna otra fuente.
Sin embargo, SANA ofreció una versión distinta de los hechos y explicó que los yihadistas irrumpieron en varias viviendas del extrarradio sur de Aqareb al Safia, aunque, poco después, fueron interceptados por tropas sirias que les impidieron avanzar hasta el centro del pueblo y los repelieron. De acuerdo con la agencia estatal, los soldados, respaldados por las Fuerzas de Defensa Nacional -milicias progubernamentales-, infligieron un gran número de bajas en las filas de los radicales.
