El presidente estadounidense, Donald Trump, propuso ayer acabar con las ruedas de prensa de la Casa Blanca y distribuir respuestas por escrito "en beneficio de la rigurosidad", después de las contradicciones sobre el despido del director del FBI.
Trump se lanzó de nuevo a su cuenta de Twitter a primera hora de la mañana para atacar a la prensa, que critica la confusión que él mismo ha generado sobre las razones detrás del sorpresivo despido del director del Buró Federal de Investigación (FBI), James Comey.
"¿Quizá lo mejor sería cancelar todas las futuras conferencias de prensa y distribuir respuestas escritas en beneficio de la rigurosidad?", se preguntaba ayer por mañana Trump.
El mandatario aseguró que es un "presidente muy activo con muchas cosas pasando", por lo que no es posible para sus portavoces "colocarse en el podio (de las ruedas de prensa y hablar) con total rigurosidad".
Pese a la polémica que generaron esas declaraciones, Trump se reafirmó en su postura en una entrevista difundida horas después por la cadena de televisión Fox News.
La entrevistadora le dijo a Trump que él se mueve tan rápido que su equipo de comunicaciones no puede seguirle el ritmo, a lo que el mandatario respondió: "Sí, es verdad".
Cuando la presentadora le preguntó qué planea hacer al respecto, Trump respondió: "No tener conferencias de prensa, a no ser que las tengamos cada dos semanas y las dé yo mismo, no las tenemos".
"Creo que es una buena idea. Hay un nivel de hostilidad (de la prensa) que es increíble, y es muy injusto", aseguró Trump.
Esas declaraciones llegan después de una caótica semana en la que su equipo de prensa tuvo dificultades para explicar el despido de Comey, especialmente después de que, este jueves, Trump contradijera la versión oficial de la Casa Blanca al asegurar que tenía previsto destituir pasara lo que pasara al ahora exdirector del FBI.
