La primera ministra británica, Theresa May, recibió ayer la autorización del Parlamento para convocar unas elecciones anticipadas el próximo 8 de junio, con las que aspira a ampliar la mayoría conservadora y afianzar su liderazgo de cara a su salida de la Unión Europea.
La Cámara de los Comunes aprobó, con 522 votos a favor y 13 en contra, la celebración de esos comicios, anunciados el martes por la jefa del Gobierno, que accedió al poder sin pasar por las urnas tras el referéndum sobre la Unión Europea (UE) del 23 de junio de 2016 a favor de la salida de la UE.
Una amplia mayoría de diputados respaldó una moción gubernamental que autoriza la convocatoria de elecciones en la fecha propuesta, en lugar de la inicialmente prevista de mayo de 2020, cuando hubiera terminado la actual legislatura.
Para prosperar, el texto necesitaba el voto de dos tercios de la cámara, que tiene un total de 650 escaños, lo que obtuvo con creces, gracias al apoyo de los conservadores y de la oposición laborista y liberaldemócrata, con la abstención de los independentistas escoceses.
