Cientos de militares de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) marcharon ayer en Caracas desarmados para conmemorar el séptimo aniversario de la milicia, al tiempo que hicieron un llamado a la paz y a evitar un derramamiento de sangre en medio de las protestas antigubernamentales de los últimos días.
"Le hacemos un llamado a la cordura, le hacemos un llamado a la sensatez, al sentido común de evitar derramamiento de sangre como se hizo apenas hace tres años en el 2014", dijo el comandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada), Benavides Torres desde la sede militar frente a decenas de oficiales.
El general, que comandó un desfile por el oeste de Caracas, reiteró los llamados a la paz y a la tranquilidad. "El pueblo de Venezuela no se merece este trato", agregó.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, encabezó una marcha de militares en el paseo Los Próceres, donde cientos de militares también desarmados acudieron para rendir homenaje a la milicia bolivariana, un cuerpo creado por el fallecido Hugo Chávez en 2007, mediante ley presidencial.
"Hoy la milicia bolivariana es un concepto estratégico, es un arma estratégica que no solamente representa la unión del pueblo, es una bisagra entre el pueblo y la Fuerza Armada, sino que también es el pueblo en armas", sostuvo Padrino. Aseguró que este grupo de civiles armados está "más comprometido con los intereses de la patria".
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció ayer que aprobó un plan para expandir a 500.000 los miembros de la Milicia Bolivariana, armados con fusiles para que se desplieguen en todas las zonas de defensa integral del país.
