La primera ministra británica, Theresa May, apeló ayer al espíritu de cooperación con la Unión Europea al comenzar la cuenta atrás para la retirada del Reino Unido del bloque, un proceso que calificó de "histórico" y "sin retorno".
Confirmó al Parlamento que ha invocado el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que inicia los dos años de negociaciones sobre los términos del "divorcio" británico, que se materializará el 29 de marzo de 2019.
