Más de un millar de campesinos marcharon ayer por el centro de Asunción para exigir una reforma agraria que garantice una justa distribución de las tierras en Paraguay, donde el 90 % de la tierra está en manos del 5 % de los propietarios, y cerca de 300.000 familias campesinas carecen de terrenos para cultivar.
La Marcha del Campesinado Pobre llevó a la capital a campesinos de 11 de los 17 departamentos del país.
