El Parlamento autónomo escocés aplazó ayer el debate sobre un nuevo referéndum de independencia después de un ataque terrorista ante el palacio de Westminster, en Londres.
El presidente de la cámara de Holyrood (Edimburgo), Ken Macintosh, suspendió hasta una fecha sin determinar la sesión por respeto al "Parlamento hermano" de la capital británica. La ministra principal escocesa, la nacionalista Nicola Sturgeon, expresó en Twitter sus solidaridad con "todos los que están dentro y en los alrededores" de la sede de la Cámara de los Comunes y la Cámara de los Lores, que quedaron clausuradas tras oirse disparos en las inmediaciones.
El debate en Edimburgo había comenzado apenas diez minutos después de ese incidente y continuó adelante durante más de una hora, a pesar de que algunos parlamentarios pidieran la suspensión por respeto con los afectados.
