El director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, confirmó ayer que esta agencia investiga sobre la campaña del ahora presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y sus posibles vínculos con el Gobierno ruso para interferir en los resultados de los comicios de noviembre de 2016.
Durante su declaración de apertura en la primera audiencia pública llevada a cabo en el Congreso sobre el asunto, Comey explicó haber logrado autorización del Departamento de Justicia para confirmar dicha investigación.
Comey añadió ante los congresistas que el FBI indaga sobre la naturaleza de los vínculos entre el equipo de trabajo de Trump y el Gobierno ruso, y si hubo "alguna coordinación" entre los esfuerzos del Kremlin y la campaña del magnate.
"Eso incluye investigar la naturaleza de cualquier vínculo entre individuos asociados con la campaña de Trump y el Gobierno ruso y si hubo alguna coordinación entre la campaña y los esfuerzos de Rusia", detalló el jefe del FBI en su declaración el día de ayer.
El director del FBI agregó que la investigación también examinará si se cometió algún tipo de crimen, en relación a las filtraciones de los correos del Comité Nacional Demócrata (DNC) y John Podesta, jefe de campaña de la entonces candidata presidencial del partido, Hillary Clinton.
Aunque dada la delicadeza de la investigación y el hecho de que aún esté en curso, Comey no pudo responder a muchas de las preguntas de los congresistas por cuestiones de seguridad. También advirtió que la filtración de ciertos documentos pueden llevar, incluso, a una pena de 10 años de prisión.
El demócrata de más alto rango del Comité, el representante Adam Schiff, dijo que aún no se sabe si los rusos contaron con ayuda de algún ciudadano estadounidense para interferir en las elecciones, "incluyendo a las personas asociadas con la campaña Trump".
