Miles de habitantes de la ciudad de Mosul siguen abandonando cada día sus hogares en el oeste de la urbe, a medida que se prolonga la ofensiva de las fuerzas iraquíes, que avanzan lentamente pero sin pausa frente al grupo terrorista Estado Islámico (EI) en su último bastión en el norte de Irak.
El ministerio iraquí de Migraciones cifró ayer en 180.000 las personas que han huido del oeste de Mosul desde el comienzo el 19 de febrero de la ofensiva sobre la mitad occidental de la ciudad.
