Más de 300.000 personas se han visto desplazadas por efecto de la ofensiva de las fuerzas iraquíes contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI) en la ciudad de Mosul, en cuya zona occidental seguían ayer profundizando su avance.
El Ministerio iraquí de Desplazados y Migraciones precisó que 300.141 personas han abandonado la ciudad, entre ellos 70.327 que residían en la mitad oeste, la zona en la que se desarrollan ahora los combates.
El ministro de Defensa iraquí, Arfan al Hiyali, que visitó hoy Mosul, reiteró a sus tropas que den prioridad a la protección de los civiles y a la misión de facilitar la evacuación de los desplazados.
"Damos mucha importancia a la vida de los ciudadanos", dijo el ministro a las tropas, según informó a EFE el comandante de las operaciones para la liberación de la provincia de Nínive, Nayem Abdala al Yaburi.
Los nuevos desplazados, que salen en oleadas de la ciudad, conforme las tropas irrumpen en nuevos barrios, han sido divididos entre los campamentos que se han instalado al sur de Mosul y en la provincia vecina de Saladino y la región autónoma del Kurdistán.
Todas las familias están recibiendo ayuda de emergencia, alimentos y asistencia sanitaria, después de huir de la zona, que desde hace semanas se encuentra totalmente sitiada, por lo que escasean la comida y todos los productos básicos.
Se cree que unos 400.000 civiles permanecen todavía en la parte occidental de Mosul, según la ONG Consejo Noruego para los Refugiados (NRC). Las fuerzas iraquíes recuperaron hoy cuatro barrios en la zona oeste de Mosul: Al Amil 1 y 2, Al Oqaydat y Al Nabi Shiit, según informaron fuentes militares.
El portavoz de las Fuerzas de Respuesta Rápida de la Policía iraquí, Abdelamir al Mahmadaui, dijo a EFE que evacuaron a decenas de familias que viven en los distritos de Al Oqaydat y Al Nabi Shiit, después de que el EI los atacara con fuego de mortero y cohetes, lo que causó 13 heridos entre los civiles.
