Cancilleres y ministros de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) rechazaron ayer al unísono las políticas migratorias "excluyentes y represivas" y la creación de "muros" que separan pueblos, en referencia a las medidas impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump.
"Ante los muros que pretenden levantarse, nuestra opción deberá seguir siendo la de la unidad, la solidaridad y la complementariedad en aras de la defensa de los más legítimos intereses de nuestros pueblos", afirmó el canciller cubano Bruno Rodríguez.
Como anfitrión de la cita, Rodríguez se encargó de abrir y clausurar la reunión del consejo de ministros de la AEC, que se celebró ayer en La Habana con la presencia del presidente Raúl Castro -que no pronunció ningún discurso- y en la que Cuba entregó la presidencia rotatoria del organismo a Venezuela por decisión unánime de los 25 estados miembro.
"Las políticas migratorias excluyentes y represivas anunciadas en países de destino que pudieran derivar en mayores deportaciones y discriminación de migrantes latinoamericanos y caribeños, así como la aplicación de medidas proteccionistas en extremo en materia comercial constituyen verdaderos retos para nuestra subregión", aseguró el canciller cubano. En su intervención al asumir la presidencia, la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, destacó la "solidaridad" expresada por todos los países caribeños con México porque "el muro no es solo contra el pueblo mexicano, sino contra toda América Latina y el Caribe".
