Maikel José Moreno Pérez, un polémico magistrado, fue elegido el viernes 24 por unanimidad como el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela. La designación ha generado un revuelo en ese país por el pasado del abogado.
Hasta hace una semana, Moreno, presidente de la Sala de Casación Penal del TSJ, ratificó la condena del encarcelado Leopoldo López, exalcalde del municipio capitalino Chacao, de casi 14 años de prisión por su participación en las protestas contra el Gobierno de Nicolás Maduro ocurridas en 2014 y en las que murieron 41 personas.
Pero el pasado del presidente del Supremo es el que ha provocado estruendosas críticas. Moreno, que sustituye a la abogada Gladys Rodríguez, es acusado de haber asesinado a una mujer en el Estado de Bolívar (sur de Venezuela) en 1987.
Tras conseguir un beneficio procesal y reincorporarse al cuerpo policial, Moreno fue relacionado con el homicidio de Rubén Gil Márquez, sucedido durante una balacera en Caracas en 1989. Esta vez no fue hallado culpable, pero fue retirado de su cargo como oficial de seguridad.
