El presidente de Rusia, Vladímir Putin, se vio ayer obligado a disculparse ante su colega turco, Recep Tayyip Erdogan, tras la muerte de tres soldados turcos en un bombardeo ruso en Siria.
"Putin expresó sus condolencias (a Erdogan) en relación con el trágico incidente que causó la muerte de varios militares turcos", informó el Kremlin en un comunicado.
El presidente ruso llamó por teléfono a Erdogan para explicarle que el incidente tuvo lugar "como resultado de una falta de coordinación de las Fuerzas Aéreas Rusas a la hora de determinar las coordenadas durante un ataque contra los terroristas".
Según el Kremlin, Putin precisó que los militares turcos murieron "durante una operación conjunta para la liberación de Al Bab".
