La justicia chilena dejó ayer con firma mensual y arraigo nacional -no pueden salir del país- a siete trabajadores de una firma contratista de la eléctrica CGE, detenidos por su presunta responsabilidad en el origen de un incendio en la localidad sureña de Curepto.
Según fuentes judiciales, la medida fue tomada por el Juzgado de Garantía de esa ciudad. "Los imputados actuaron de manera negligente y poco cuidadosa, lo que originó las llamas que consumieron 4.000 hectáreas y quemaron casas".
De acuerdo con los antecedentes que se presentaron ante el tribunal por la Fiscalía, los trabajadores cortaban ramas a orillas del tendido y al no tomar las precauciones correspondientes, una de ellas cayó sobre una línea eléctrica lo que originó el fuego.
